Historia

Un patrimonio en riesgo

 

El Molí de Dalt es una construcción principios del siglo XVIII que dejó de funcionar en el año 1963. A partir de 1965 la casa permaneció semiabandonada sufriendo un progresivo deterioro debido a la falta de mantenimiento. Esta situación se prolongó hasta 1988 cuando cambió de propietarios.

La rehabilitación

 

A partir de 1988 y hasta finales de los 90, se realizaron una serie de reformas para rehabilitar la casa, conservando la singularidad de sus espacios y preservando la parte del molino harinero y el horno, como testimonios privilegiados del pasado.

La restauración interior

 

Debido al desuso y a la falta de mantenimiento, la maquinaria del molino harinero se fue deteriorando. Paralelamente al proceso de rehabilitación exterior, se restauraron las maquinas y las herramientas y se museizó el espacio.

MEMORIA DE UN OFICIO PERDIDO

 

Desde la aparición de los combustibles fósiles, la energía hidráulica como fuente de tracción cayó en desuso, progresivamente todos los molinos harineros situados en las orillas de los ríos del Pirineo fueron abandonando su actividad. El Molí de Dalt es un testimonio que nos transporta a un oficio y a una forma de vida ya extintas.